jueves, 24 de noviembre de 2011

No sos...

No sos bueno

ni malo

No sos bastante

ni basta

No sos justo

ni desequilibrado

No sos honesto

ni pecador

No sos víctima

ni verdugo

No sos muerto

ni vivo.

Simplemente, no sos.

Me tenés podrida.

lunes, 24 de octubre de 2011

Paredes, sólo paredes.

una jirafa destartalada;
un sillón de mimbre,
trono de una muñeca tuerta;
papeles papeles y más papeles;
un póster de Chaplín que te mira
y te entiende;

tazas de café cascadas;
mapas con nombres
que ya no existen,
que sólo ayudan a perderte aún más;
destornilladores que hace años
no desatornillan absolutamente nada,
salvo hoy tus entrañas.
Cuarenta y tres años para dejar atrás
y, al mismo tiempo,
llevarse en la mochila.

sábado, 24 de septiembre de 2011

Muchas gracias...

... a la gente de otramerica y en especial a Rodrigo Fino por sus palabras sobre este blog. Me encantó el título: Lo incorrecto, la literatura.



jueves, 2 de junio de 2011

Letras Salvajes.



Muchas gracias a la Revista Letras Salvajes, y especialmente a Alberto Martínez-Vázquez, por incluir en el último número mi cuento ‘Regla de oro’. La revista se publica en PDF y circula a través de correo electrónico; o se puede leer acá. Los que quieran recibirla por correo, escriban a letrassalvajes@yahoo.com

martes, 31 de mayo de 2011

Transparencias.


Muchas gracias a la Revista Transparencias, y en especial a Antonio Torres Tripiana, por incluir en su último número dos de mis cuentos, “el del abuelo” y “el del ama de casa”. Aquí la revista en formato PDF.

martes, 11 de enero de 2011

Parole parole parole.

Ya todos sabemos que hay preguntas que no tienen respuestas. Sin embargo, hay gente que insiste en hacerlas y así es como cada tanto alguien pregunta, por ejemplo, ‘¿sos feliz?’ El preguntado la mayoría de las veces no se atreve a decir lo que verdaderamente se le pasa por la cabeza y empieza a inventar. Si juntamos a un grupo de personas frente a un cuadro blanco con una línea negra en el medio y les preguntamos qué ven, seguramente las respuestas serían algo así como: ‘una canoa en un mar de nieve’, ‘un señor acostado obnubilado por una luz enceguecedora’, ‘la vulnerabilidad del hombre frente a la nada’, ‘la pequeñez del ser humano enfrentado a la muerte’, etc. etc. Muy pocos se atreverían a contestar ‘un cuadro blanco con una raya en el medio’. Seguramente por miedo a ser juzgados de simples, poco originales, faltos de imaginación. Lo mismo se me ocurre le sucede a los escritores frente a la consabida ‘¿Por qué escribe usted?’ El punto es que acá las herramientas son muchas y, como consecuencia, la sarasasa, infinita. Esta vez fue a la revista El País Semanal de España a la que se le ocurrió hacer tan original interrogatorio a cincuenta escritores. No los voy a citar a todos porque sería tremendamente aburrido, pero hay algunas perlitas.
“Porque el papel es un filtro, una coraza, entre mis palabras y los ojos del otro.” (bien, algo así como un chaleco antibalas)
“…porque estoy tratando de entenderme a mí mismo, mi vida, la razón por la que nací, la explicación de por qué moriré.” (ni haciendo treinta y cinco años de terapia, además no vale la pena arriesgarse, a ver si todavía te enterás que naciste porque tu vieja estaba borracha)
“…por Charles Dickens, por George Orwell y John Irving.” (ellos, gracias a Dios, no pensaban en vos cuando escribían)
“…porque siento una necesidad insuperable de escribir.” (concepto de escritura fisiológica, y no quiero entrar a analizar el término insuperable)
“…porque no puedo hacer otra cosa.” (no mientas, podés hacer muchas cosas, por ejemplo trabajar en una oficina)
“… para encontrar sentido al sinsentido.” (otro que confunde la computadora con un psicólogo)
“…porque no puedo detener el constante torbellino de imágenes que me cruza la cabeza, y algunas de esas imágenes me emocionan tanto que siento la imperiosa necesidad de compartirlas (a veces, un poco de egoísmo no es malo)
“…por hacerle un hogar de palabras a uno de esos pensamientos que uno cree que pueden ser salvadores.” (¿????????????????????)
“Escribo porque no sé, y no sé por qué escribo.” (este debe de ser un pariente lejano del rabino Bergman)
“La incertidumbre de la narración resulta más segura que las certezas de la vida.” (parece que los Bergman son unos cuántos)
Las palmas se la lleva:
“…porque leo y gracias a la lectura nacen arroyos y afluentes del torrente de libros leídos. …porque creo en la austera inmortalidad de la palabra escrita y en las bibliotecas como paraísos laicos… porque es el más poderoso acto libertario que conozco… porque el hechizo de la literatura es fulminante y a mí me hace ilusión ser aprendiz de aquellas magias.” (Fidel Pintos un poroto)
Por suerte existe gente como:
Andrea Camilleri: “…porque siempre es mejor que descargar cajas en el mercado central… porque al final puedo tomarme mi cerveza.”

Eduardo Mendoza: “…no lo sé, nunca me lo he preguntado… hacerlo a esta altura no creo que tenga interés, ni para mí ni para nadie…”
Javier Marías: “… para no tener jefe ni verme obligado a madrugar… no por necesidad, podría pasarme años tan tranquilo son escribir una línea. Pero en algo hay que ocupar el tiempo y algún dinero hay que ganar.”
Y desde mi punto de vista, la mejor:
Umberto Ecco: “Porque me gusta.”
Llámenme simple y falta de imaginación si quieren. Para mí es un cuadro con una raya negra.